domingo, 5 de agosto de 2012

Lo que yo haría por tí.

Ella: ¿Qué haces?
El: Nada, juego con una pelota jaja... Te extraño.
Ella: Yo también, quiero verte. ¿Cómo de lejos está Roma de Madrid?
El: Hmmm, no sé. Tengo una idea, pero dirás que estoy loco.
Ella: ¿Qué idea?
El: No cuelgues, voy a cambiarme y a coger algo de ropa.
Ella: ¡¿Qué?! ¿Ropa para qué? ¿De qué hablas?
El: Te necesito; necesito verte.
Ella: Estás loco jajaja, no eres capaz.
El: ¿Bromeas? Lo haré, pero tienes que hablarme todo el camino.
(Guarda la ropa, sale al coche y empieza a conducir)
Ella: Esto es una locura, aún no te creo capaz.
El: Estoy decidido; ¡si no te veo me volveré loco, lo sé!
(Se oye un frenazo y pitos de coche)
El: ¡Sal de mi camino, idiota! ¡Voy a ver al amor de mi vida!
Ella: ¿Qué pasó? ¿Estás bien?
El: Sí, sólo un imbécil daltónico que no sabe la función de un semáforo.
Ella: Jajaja. Te amo.
(Él se queda pensativo unos segundos mientras conduce...)
El: Yo también te amo.
(Llega al terminal y empieza a hablar con la encargada de los billetes)
El: Señorita, ¿a qué hora sale el primer tren a Madrid?
Ella: ¡¿Es en serio?!
Srita: Sólo queda un billete y sale en una hora aproximadamente.
El: Perfecto; quiero ese billete.
Ella: ¡Respóndeme! ¡Estás loco!
El: Shhh. También quieres verme, ¿o no?
Srita: Aquí está, disfrute del viaje.
El: Gracias.
Ella: ¡Qué nervios! ¿Cómo me haces esto? Estás loco, Ángel.
El: Jajaja. Así de loco me quieres.
Ella: ¡No! En serio, ¿Estás seguro de lo que estás haciendo? ¿Dónde te vas a quedar?
El: Jajajaja. Ostia, no lo había pensado. ¿Estás en tu ordenador?
Ella: No, pero está cerca, ¿por qué?
El: Consigue el número de un hotel cercano y me lo pasas, por favor.
Ella: Hmmm, bueno; ¿cómo llamarás sin colgar? Dijiste que hablaríamos todo el camino.
El: Existe más de un teléfono en el mundo, mi cielo.
Ella: Tonto. ¿Tienes para anotar?
El: Sí, dime.
(Ella le da el número del hotel)
El: Jaja gracias; ya reservo.
(Él llama y reserva una habitación)
Ella: No lo puedo creer aún, de verdad.
El: Cálmate; no es nada comparado con todo lo que yo haría por ti.
Ella: Cállate, eres un tonto.
El: Te amo.
Ella: Yo también te amo.
El: Estoy aburrido, diviérteme mientras espero al maldito tren.
Ella: ¡No maldigas! Maldita sea.
El: Jajaja tonta.
Ella: Estás demasiado loco.
El: ¿No tienes otra cosa que decirme? Ya sé que estoy loco jajaja.
Ella: Hmmm, ¿Cómo se supone que te divierto?
El: No sé; creo que ya subiré al tren.
Ella: ¿Te dejan ir con el teléfono?
El: Eso espero, dije que hablaríamos todo el camino.
(Entra al tren; por suerte, aún hablando por teléfono)
(Ella ríe con un tono de ironía)
El: ¿De qué te ríes?
Ella: De nosotros, esto es increíble.
El: Si no quieres no lo hago.
Ella: Jajaja estás en el tren, no hay vuelta atrás; a demás, si quiero y lo sabes.
El: Jajaja es verdad, igual no pienso dar marcha atrás.
Ella: ¿Qué se supone que le diré a mi madre?
El: No sé, tampoco lo había pensado.
Ella: ¿A quién engañas? Tú no piensas jajaja.
El: Gracias, yo también te quiero, corazón. (Tono de ironía)
Ella: Sabes que sí jajaja.
El: Si no fuera así, no estaría en esta locura.
Ella: Dime qué ves.
El: Mucha gente, muchos asientos... (Mira por la ventana.) Hmmm, árboles, más gente, casas.
Ella: Quiero estar ahí contigo.
El: Aquí estarás cuando te secuestre y nos escapemos jaja.
Ella: ¡Sí, claro!
El: Esto se está moviendo ya.
Ella: Qué locura, no puedo creerlo.
El: Es real, nos veremos en unas horas.
Ella: ¿Qué llevarás puesto? ¿Cómo te reconozco? ¿Dónde nos veremos?
El: Cálmate, una pregunta a la vez jaja.
Ella: ¡Responde, no es broma!
El: Sueter blanco, jeans, gorro blanco... ¿Podemos vernos en el parque del que me hablaste?
Ella: ¿El que está aquí cerca de donde vivo?
El: Sí, ese.
Ella: ¿Cómo sabrás cómo llegar aquí?
El: Preguntando, supongo, después me las arreglo, es lo de menos.
Ella: ¿Es en serio todo esto?
El: Amor, estoy montado en un tren; me escuchaste mientras compraba el billete; casi que me reservaste la habitación del hotel; ¿Te queda alguna duda?
Ella: Es que es tan surrealista; esto no pasa; no a mi.
El: Está pasando. Ahora dime: ¿cómo te reconoceré?
Ella: ¡Ni siquiera sé qué ponerme!
El: -En voz baja- Mujeres...
Ella: Cállate, te escuché.
El: Jajajaja perdón, perdón. ¡Ya dime!
Ella: ¡No lo sé! -Se levanta, busca entre su ropa- ¡No tengo nada para ponerme!
El: Qué exagerada, algo ha de haber; sino así mismo como estés.
Ella: ¡¿Qué?! No, estoy en pijama, Ángel.
El: No me importa lo que lleves puesto, me importa que seas tú. ¡Quiero verte ya!
Ella: Ya, después veré; mientras busco, dime qué ves.
El: El cielo...
Ella: ¿Cómo está? Descríbelo para mi.
El: Azul, con pocas nubes... Tienes que verlo, le tomaré una foto.
Ella: Tómate una foto a ti también.
(Le toma la foto a la ventanilla y una a él con los ojos cerrados con fuerza y sacando la lengua)
El: Ya está, salí feo, ya no me vas a querer.
Ella: Jajaja ¡Quiero verla!
El: Quiero una foto juntos. No, ¡quiero muchas fotos juntos!
Ella: Qué vergüenza que me vean contigo, mejor no jajaja.
El: Jajaja ok. ¡Me quiero bajar del tren, el amor de mi vida ya no me quiere ver!
Ella: ¡Cállate, loco! Qué idiota eres, ¡qué idiota!
El: Tú te lo buscaste jajaja.
Ella: ¿Cuánto falta?
El: No lo sé, no mucho, supongo...
(Pasadas unas horas el tren se detiene, él se baja y busca su equipaje)
El: ¿Dónde puedo alquilar un auto? No te sacaré a pasear en bus jajaja
(Ella le dice el sitio, él para un taxi y va por un auto; luego empieza a conducir a la casa de ella)
El: ¿Dónde era?
Ella: ¿Dónde estás?
El: Jajaja no tengo idea. Espera, ya sé.
(Para otro taxi y le indica la dirección a donde va para que lo guíe)
El: Soy un genio; le dije a un taxista que me conduzca hacia allá.
Ella: ¡Y yo aún no sé qué ponerme!
El: Estoy cerca.
Ella: ¡¿Qué?! ¡¿Ya?!
El: Sí, pero antes tengo que comprar una cosa, tienes tiempo.
Ella: ¿Qué cosa?
El: ¿Qué te importa? Jajaja no te quiero decir.
Ella: ¡Dime!
El: Ehmm, nada, nada, ya voy para allá.
Ella: Hmmm ok.
(Se detiene en una floristería y compra la rosa más bella)
Ella: ¿Qué es eso que se oye? ¿Dónde estás?
El: Nada, ya voy en camino.
Ella: ¡Nunca me dices nada!
El: Ya tendrás oportunidad de golpearme por eso jaja.
Ella: Sí, es lo primero que haré.
El: ¡Escucha! Pon atención.
Ella: ¿Qué?
(Le sube el volumen al radio del auto; se oye "just the way you are" - Bruno mars)
El: When I see your face...
Ella: ¡Te odio! Cantas mal, cállate.
El: No me importa, canta conmigo.
Ella: No, eres demasiado tonto jajaja.
El: Estoy en el hotel que me dijiste. ¿Ahora hacia dónde?
(Ella le indica la dirección y él llega a la puerta de la urbanización, donde habla con el vigilante)
El: Buenas tardes.
Vigilante: Sí, ¿qué se le ofrece?
El: Vengo a ver a Andrea Gutiérrez. Casa número 10.
Vigilante: Ok, pasa.
El: Gracias.
Ella: ¡Dios!
El: Dios no; Ángel, por favor.
Ella: Imbécil jajaja.
El: Ya estoy afuera, no sé qué casa es la 10, así que iré al parque.
Ella: Espérame ahí.
El: Estoy nervioso, ya no quiero jajaja.
Ella: ¡Vete, pues!
El: ¿Después de todo lo que recorrí? Estás loca.
Ella: Ya estoy lista, voy para allá, ¿ya puedo colgar?
El: ¡No! Quiero verte llegar hablando por teléfono.
Ella: Jajaja ¿Por qué?
El: ¿Qué haré mientras vienes? Hablarte me calma.
Él está sentado en uno de los bancos del parque impaciente por verla y escondiendo la rosa detrás de sí. No para de reírse de los nervios por el teléfono y no puede evitar mirar hacia las casas a cada segundo para verla llegar. De pronto ve que alguien se acerca; una chica de cabello largo y castaño. La chica está sonriendo y sosteniendo un teléfono. Ella lo mira y baja la cabeza riendo de los nervios. Los dos se sonrojan. Él se levanta y va hacia donde está la chica.
Ella: ¿Hola? Jajaja qué locura, en serio.
El: Wow...
Ella: ¿Qué? Cállate, estoy demasiado nerviosa.
El: ¿En serio eres tú?
Ella: Tonto.
El: Eres demasiado hermosa.
Ella: ¡Cállate!
El: Tengo algo para ti.
(Saca la rosa y se la entrega mirando fijamente sus ojos mientras ella casi no puede sostenerla de los nervios)
Ella: Gracias... Qué bonita.
El: No podía llegar con las manos vacías.
Ella: ¿Nos sentamos? Creo que tenemos demasiado de qué hablar...
El: Claro, vamos.
(Se sientan en el banco donde él esperaba en un principio y comienzan a hablar. Ninguno de los dos puede creer que el otro esté así; tan cerca)
El: Ven, vamos a los columpios.
(La toma de la mano y van corriendo como niños; se sientan a seguir conversando)
Ella: Dime, ¿soy como imaginabas que sería?
El: No... Eres aún más perfecta... Ahora te puedo coger de la mano y ver cómo te sonrojas cuando te ríes.
Ella: Cállate.
(Lo suelta y se cubre la cara con sus dos manos. El ríe tiernamente al ver que se sonrojó por lo que dijo. Coge una de sus manos y empieza a jugar con sus dedos. Ambos se miran. Él le aparta el cabello de la cara rozando suavemente sus mejillas y ella toma su mano. Ambos sonríen, no pueden creerlo...)
Ella: Quiero ver la foto que le tomaste al cielo y la tuya.
El: Listo, pero no puedes burlarte de mi.
Ella: Trataré, pero sé que saliste muy feo.
(El saca la cámara y le enseña las fotos. Ella se queda mirando la foto de él con ternura y una sonrisa se forma en su cara)
El: Ya la viste, jaja devuélveme la cámara.
Ella: No, sonríe.
(Ella apunta la cámara hacia él y le saca una foto)
El: Ey, tenemos que salir los dos, sino no vale.
Él se levanta y toma la cámara; se inclina detrás de ella poniéndose a un lado y enfoca la cámara hacia los dos. En eso, sin querer, sus mejillas se rozan y él se aleja un poco para voltear a mirarla. Ella hace lo mismo y se miran mutuamente. Él se acerca y cierran los ojos. Roza sus labios con los de ella y empieza a besarla a lo que ella responde. Fue el beso más hermoso, el momento más hermoso en la vida de ambos. Al darse cuenta de lo que estaba pasando, se separan un poco y se abrazan. No quieren que ese momento se termine.
Ella, tartamudeando y casi sin poder hablar de los nervios, finalmente dice: ¿Y la foto..?
El: Claro, la foto...
Ambos sonríen y él toma la foto. Se queda admirándola unos segundos y, sin quitarle los ojos de encima a aquella cámara, toma la mano de ella y la aprieta suavemente.

Él despierta con lágrimas en los ojos, le da un golpe a la almohada y se vuelve a dormir...

jueves, 26 de julio de 2012

Aprende de la luna, que aunque se encuentre sola, nunca deja de brillar.

Amigos.

Ser amigo es interpretar miradas, entender silencios, perdonar errores, guardar secretos, prevenir caídas y secar lágrimas.

Valiente..

Valiente no es aquel que enfrenta un problema, valiente es aquel que no se deja vencer por ninguno.

Mi único error fue enamorarme cuando ni tú habías empezado a quererme.

Me decía “sin ti me muero” y aun sigo esperando su funeral.

Por culpa de gilipollas como tú,hay cabronas como yo.

Si te sigue queriendo a pesar del daño que le causaste, es la persona correcta.

Se trata de aprender.

Aprendí que para caerle bien a todo el mundo, es necesario ser un buen hipócrita.

domingo, 20 de mayo de 2012

-Hola , tequierodejaalaidiotadetunoviayquedateconmigoyseamosfelices.

+¿Qué dices?

-Nada,estaba limpiando el teclado.


viernes, 23 de marzo de 2012

Nada es imposible.

No puedo mostrar mis sentimientos y todo por ese miedo a que me rechacen,sí ese miedo que todos tenemos al querer decir algo y no poder.
Pero algún día te darás cuenta de todo lo que siento por ti.Y espero que ese día llegue lo antes posible para no sufrir tanto.
Entro a clase y no puedo parar de mirarte,como decirte,eres como..mi distracción.
Y las horas a tú lado se me pasan rápido.
Cuando me haces reír solo me miras para fijarte en mi estúpida sonrisa,sí,esa sonrisa que me sacas por cualquier comentario que digas..y sólo quiero que sepas que..
TE QUIERO MUCHÍSIMO.


viernes, 9 de marzo de 2012

Errores de la vida.

He cometido muchos errores. He llorado por quien no debía y he reído con falsas amistades. He tropezado dos veces con la misma piedra y cuando pensaba que ya no lo haría más me empujaron y caí estampada con la tercera. He perdonado mucho, hasta que me tomaron por tonta. He callado te quieros que por miedo o por inseguridad se quedaron en el aire y he regalado te quieros simplemente por cumplir. Ha habido veces que me he despertado con ganas de comerme el mundo y otras que parece que el mundo me comía a mí. He callado verdades por no hacer daño. Hay días que dormía solo para poder verte en mis sueños y días en los que no podía dormir pensando que a la mañana siguiente te tendría a mi lado. He pasado por fases. He sido una niñata inmadura e insensible y he madurado a base de palos. He creído en lo imposible hasta que se destrozaron mis metas. He abrazado a la persona que pensé que nunca me haría daño y me dado cuenta de que esa persona no se merecía ni el roce de mi piel. He besado con dulzura. He besado con pasión. He cantado en la ducha hasta que mi garganta no podía más. Ha habido días que me sentía preciosa y otros que no quería ni mirarme al espejo. He disfrutado de pequeños detalles…y he aprendido poco a poco en qué consiste la vida. El secreto de la vida está en no arrepentirse de nada y afrontar todo con una sonrisa. El secreto de la vida está en vivirla.

miércoles, 29 de febrero de 2012

domingo, 19 de febrero de 2012

Yo tú TODOS.

Sí, tengo un montón de defectos, no me importa admitirlo. No pienso en las consecuencias que puede tener lo que hago, simplemente, lo hago. Lloro demasiado, por cosas sin sentido. No tengo unos ojos impresionantes, ni un pelo perfecto. Siempre me pueden los nervios. Me enfado fácilmente, a veces por tonterías, y o me dura dos minutos, o me dura días. Pido perdón, y aunque lo haga de corazón, pasará lo mismo dentro de nada. Adoro los abrazos, me da igual de quién sean, me encantan los pequeños detalles. Sonrío sin ningún motivo.
Tengo mis días: si me levanto con el pie izquierdo, no habrá quien me aguante, pero si me levanto de buen humor, aunque no quieras, te acabará doliendo al tripa de tanto reír.
Pienso que las cosas nunca cambian, pero también pienso que si se cierra una puerta, se abre otra.
No soy perfecta pero, ¿Acaso alguien lo es?.

La vida..

Es para vivirla, para disfrutarla, cada vez que llores, que rias, la vida se va acortando por momentos. Disfruta de la vida, vívela.'' Pero, sé que la vida es nacer y morir, reir y llorar, y lo sé. Lo tengo más que comprobado. Con mi corta experiencia, te diré que nadie es imprescindible. Que aquí frente a un mismo espejo, tú eres igual que yo. Te equivocas y te arrepientes igual. Pero la diferencia es que yo, no culpo a nadie de mi error, me arrepiento cuando las consecuencias no perjudican a la persona más ''importante''. Yo quiero vivir la vida, pero sin ti. ¿Vale? Yo quiero ser feliz, y llorar y volver a llorar, porque eso es estar viva. Es nacer llorando y morir sonriendo. Simplemente, es eso.

Fuck You.